viernes, 23 de mayo de 2014

Cuidar nuestro mar interno


En mi libro "El Milagro de la Nutrición Ortomolecular" (Editorial Kier) le dedico un capítulo a este tema sobre el cual no pierdo oportunidad de insistir una y otra vez; rescato del mismo:

"El principal líquido del organismo es la linfa, y puesto que el sistema linfático es fundamental para nuestro equilibrio inmunitario, para drenar las toxinas y para nutrir las células, nos interesa mantenerlo en buen estado. Así como la linfa rodea la células, la sangre es el medio que las conecta unas con otras, aportando oxígeno y nutrientes, y retirando desechos y anhídrido carbónico hacia los órganos de eliminación. Nuestro sistema circulatorio también necesita abundante agua para funcionar plenamente y cumplir sus funciones los más aproximadamente posible a la perfección. La falta de líquido es un agravante en aquellos casos en que las toxinas, el colesterol o el ácido úrico están excedidos, y en estos casos, mucho más que en cualquier otro, debe ser procurado en forma abundante."

 Si consideramos “el mar interno” en que se desenvuelven nuestras células y le damos a ellas la importancia que tienen para nosotros, sin duda comenzaremos a ocuparnos para que este sea lo más puro posible; encuentro fascinante que algo tan simple y potencialmente accesible para la mayoría de nosotros (que no, lamentablemente, la totalidad), esté la respuesta para muchos de nuestros padecimientos.

¡Universos de Bendiciones para que vivas cada día mejor!

Pablo de la Iglesia
Naturópata

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