martes, 21 de agosto de 2012

¡Una peligrosa excitotoxina abunda en tus alimentos!

Pablo de la Iglesia

El glutamato es la sal sódica del ácido glutámico, el aminoácido más abundante en las proteínas, del cual en la dieta normal ingerimos aproximadamente veinte gramos diariamente. Ante las denuncias frecuentes sobre los perjuicios de la adición de glutamato como saborizante, en 1987 el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) revisaron meticulosamente más de doscientos informes científicos y concluyeron que no era necesario limitarlo puesto que lo consideraron un aditivo alimentario inocuo. ¡Pero esto es otra mentira más de quienes deberían proteger nuestra salud!

Por supuesto, al estar permitido su uso como ingrediente en preparados alimenticios, la industria ha maximizado su uso y dado que más y más consumidores están al tanto de sus riegos, han creado diversos nombres alternativos para engañar incluso a los más cuidadosos lectores de las etiquetas con los ingredientes.


Uno de los usos más intensos del GLUTAMATO es en los alimentos para bebes incluyendo, innecesariamente su presencia en fórmulas lácteas. Si eres madre, por favor vuelve a preparar los alimentos de tus hijos como lo hacía la tuya; los efectos perjudiciales de esta ponzoña pueden aparecer muchos años después.

El Glutamato monosódico es lo que se conoce como excitotoxina, una sustancia que provoca que las neuronas se exciten en exceso y comiencen a disparar sus impulsos a un ritmo que puede provocar su muerte en tan solo una hora. De esta manera nosotros, a un precio demasiado alto, percibimos los sabores potenciados.

La historia del Glutamato comienza en Japón, donde utilizaban un condimento para sus alimentos, un alga llamada Kombu´ o Sea Tangle´ (laminaria japónica); una vez que se seca, se muele, se añade a la comida y potencia su sabor. 

En 1908, un investigador químico llamado Ikeda descubrió que el principio potenciador del sabor era el Glutamato y visualizó que tenía un gran potencial en la industria alimentaria, conformando la compañía Ajinomoto (que significa la esencia del sabor), antecedente de esta inundación de Glutamato en el planeta.

El reconocido investigador Rusell Blaylock sostiene:
El tema de las excitotoxinas es el asunto de mayor actualidad en el campo de la neurociencia, el estudio del cerebro y del sistema nervioso. Toda revista que tenga que ver con el cerebro y con el sistema nervioso, está repleta de artículos sobre las excitotoxinas. Todo laboratorio de investigación que se ocupe de enfermedades como el Alzheimer, Parkinson, la enfermedad de Lou Gehring (ELA), la enfermedad de Huntington, todas estas terribles enfermedades cerebrales; lo primero que están hablando es de excitotoxinas. Pero todo este chaparrón de actividad y el hecho que hayan denominado a esta la década, la década del cerebro (que vamos a invertir todo este dinero y esfuerzo en estudiar cómo funciona el cerebro y resolver el problema de estas terribles enfermedades cerebrales), a pesar de todo esto casi nadie en la población general ha oído hablar alguna vez la palabra excitotoxina (y eso no es casualidad). Eso se debe a que la primera fuente de excitotoxinas en nuestra sociedad es la comida. Estas excitotoxinas están siendo añadidas a vuestros alimentos, por la industria que procesa alimentos, y las están añadiendo en concentraciones muy elevadas.
En la década del 60 el Glutamato se utilizaba en casi todos los alimentos como sustituto de la sal, sin embargo se retiró del mercado al descubrir que era altamente cancerígeno; sin embargo la industria de la alimentación lo siguió utilizando junto a otros aditivos para resaltar los sabores.

Es conocido el “Síndrome del restaurante chino” que se manifiesta con dolores de cabeza, irritación en los ojos, visión borrosa, taquicardia sudoración excesiva, comezón generalizada, diarreas, asma, etc. El uso de Glutamato favorece la aparición de enfermedades neurológicas, obesidad, esterilidad, asma, diabetes, cáncer...

¡Por favor, evita el Glutamato monosódico, al menos procura sortear una buena parte de las trampas de la industria, y verás la diferencia! 

En el libro "Tu Mejor Medicina" (Kier) comparto las propiedades y usos culinarios de las algas, incluyendo la kombu, la cual en estado natural tiene interesantes propiedades nutricionales y es una opción más para saborizar nuestros alimentos de manera natural. 

¡Universos de Bendiciones para que la Inteligencia Cósmica se exprese plena a través de ti!

Pablo de la Iglesia


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