martes, 24 de enero de 2012

Precauciones con el consumo de soja

Pablo de la Iglesia
El consumo de soja ha sido apalancado por una larga campaña publicitaria promovida por el Comité Unido de Soja, la Asociación Americana de la Soja, Monsanto, entre otras organizaciones con intereses creados.

Incluso en China llegó a ser considerada uno de los cereales sagrados junto al trigo, la avena, el mijo y el arroz; el punto es que únicamente se incorporó a la alimentación cuando se descubrió como fermentarla y producir derivados como el soshu, el tofu, el tempeh o el miso, hasta entonces solo se utilizaba para rotar los cultivos e incorporar nitrógeno al suelo; en la actualidad los chinos utilizan la soja transgénica fundamentalmente para alimentar a los cerdos que luego llevaran a su mesa.

Diferentes investigaciones han ido verificando que su consumo, especialmente el exceso del cual son víctimas aquellos que lo enfatizan creyendo que es un súper alimento, puede acarrear desórdenes gástricos, digestión incompleta de las proteínas, agrandamiento del páncreas, entre otros. Además, la práctica totalidad de la soja que consumimos está genéticamente modificada, lo cual conlleva consecuencias desconocidas a largo plazo y está altamente contaminada por pesticidas que ingresan grandes cantidades de venenos que se acumulan en el organismo.

¡Mucha atención cuando consumimos soja!
Procuremos que sea de producción orgánica.

¡Universos de Bendiciones para que la salud se manifieste plena en ti!

Pablo de la Iglesia


Para suscribirte a nuestros e-boletines gratuitos: